Pereira, la querendona, trasnochadora y morena, centro industrial,
comercial y capital del Departamento de Risaralda, fundada
el 30 de Agosto de 1863 y municipio núcleo del Área
Metropolitana del Centro Occidente, se identifica como uno
de los principales municipios cafeteros y comerciales del
país.
En el territorio que hoy ocupa la ciudad de Pereira, existió
antes de la invasión y conquista hispánica,
el grupo aborigen de los Quimbayas, que se caracterizó
por su elaborado trabajo de orfebrería, considerado
como el mejor de América.
Los Quimbayas fueron derrotados y exterminados por los conquistadores
españoles, Risaralda fue fundado en 1966, cuando
se separo del departamento de Caldas.
Los Quimbayas fueron derrotados y exterminados por los
conquistadores
españoles, Risaralda fue fundado en 1966, cuando
se separo del departamento de Caldas.
Los españoles establecieron en el año 1540,
la población de Cartago, la cual tuvo que ser trasladada
en 1690 hacia el sitio que hoy ocupa, quedando estos territorios
abandonados, los cuales fueron ocupados a partir de principios
del siglo XX como consecuencia de la interrelación
social y económica entre los estados de Antioquia
(con base económica minera) y Cauca (de vocación
agrícola y ganadera), que requería de un punto
que brindara algunos servicios a los arrieros y comerciantes
de la época, en razón a las condiciones de
distancia, conformación topográfica y desarrollo
incipiente de comunicaciones.
La ciudad fue creada dentro del gran movimiento conocido
como de la colonización antioqueña, la cual
generó un vigoroso movimiento económico de
aproximadamente 150 pueblos que se consolidaron como tales,
a partir del cultivo y comercialización del café.

La economía cafetera, se constituyó en la
oportunidad de vinculación de la ciudad con el comercio
internacional, lo que le permitió que se consolidara
como una ciudad comercial y prestadora de servicios, con
un proceso de urbanización acelerado y un moderado
crecimiento industrial.
La ciudad se ha caracterizado por un crecimiento paulatino
ya que por su privilegiada ubicación se da la llegada
sucesiva de migraciones en busca de mejores condiciones
de vida, lo que ha generado la creación de valores
sociales como la hospitalidad, solidaridad y tolerancia
y la ha potencializado como una ciudad pluricultural y de
carácter cosmopolita regional.